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Archivos Mensuales: agosto 2014

El viento nos llevará. Película de Kiarostami. Un poema también de Forough Farrozkhad. Hacia casi el final de la cinta hay una secuencia, un breve diálogo de enorme sencillez y belleza que remite al poema. –¿No oyes el susurro de las sombras? -¿Sabes qué son las sombras? -Son la oscuridad.

 

 

Cabañas-para-pensar-1

Un verano es una cabaña, un espacio donde aislarse. Como este cuaderno, un lugar donde volver hacia uno mismo. Un adentramiento, algo parecido aquello que escribía Valente sobre el hecho de escribir. Un verano es una cabaña, un lugar donde guarecer, ausentarse, quizá, de afuera. Un verano. Una cabaña. Como este blog en medio de ninguna parte es también un lugar donde retirarse, cobijar un cuerpo, defender la soledad en la que se está. Algo parecido a eso que lees que dijo Zambrano que era también escribir. En verano soy una especie de anacoreta, un eremita de ida y vuelta cuyo apartamiento dura lo que dura el tiempo que se extiende entre julio y septiembre. Virginia Woolf reivindicaba una habitación propia. Yo pido un verano. Un verano, un sitio aislado para el retiro como aquella cabaña solitaria que construyó Thoreau en el bosque, cercana al lago Walden. Un verano que evoque ciertas palabras de Blanchot cuando descifraba en la escritura una soledad esencial. Un verano y de nuevo hacia dentro para volver a esa especie de patria que es la soledad y la melancolía.

tú, sin saberlo, sientas
casi la soledad que te he dejado.

– Emily Dickinson

 

se sienta en el sofá. Toma el libro. Piensa en leer un rato, aunque en realidad no tiene ganas. Levanta la vista del libro. Mira la calle a través de las ventanas. Si ahora fijase la vista en el cristal, vería su rostro y mirándose a los ojos quizá pudiera sentir casi la soledad que le ha dejado.