Una poética del vacío

Me gusta Jabés cuando escribe que el desierto es como un vacío en derredor del cual se construye la palabra. Me gusta cuando dice que la escritura como el desierto es antes que nada una herida de arena. Hay una ausencia inscrita que se interna adentro de las palabras que la escritura jabesiana sondea.

La escritura como errancia.

Me gusta pensar que Edmond Jabés fue un escritor entregado al deseo de deambular extraviado y en silencio. Me digo que uno siempre está solo escribiendo la extensión ilimitada de su propia diáspora. Anoto en el cuaderno que escribir es adentrarse en un territorio vacío.

El desierto y la página en blanco.

Alguien dice que la escritura es un camino que no tiene fin, un trayecto siempre por hacerse. Como el Robinson de Daniel Defoe del que habla Magris, interpongo entre la soledad y yo una red de palabras, encuentro en los libros la oración que recitan los salvados del naufragio.

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: